Practica deporte, pero cardioprotegido

Practica deporte, pero cardioprotegido

No hay mejor hábito que el deporte para mantener la salud cardiaca de nuestro corazón. Sin embargo, hay que practicarlo siguiendo unas pautas y respetando ciertos límites para que nuestro cuerpo no se vea resentido por los entrenamientos.

Los expertos recomiendan una media de 30 minutos de actividad diaria para mantener nuestro corazón en un buen estado de forma, sin embargo, en caso de que padezcamos alguna enfermedad cardiovascular aconsejan descartar determinadas modalidades, como son los deportes de contacto especialmente si hay prótesis valvulares, así como quien padezca una miocardiopatía crónica grave no debería practicar deportes muy competitivos. Entre los deportes que los cardiólogos aconsejan para cuidar nuestra salud cardiovascular se encuentran los aeróbicos, es decir, aquellos que implican un componente de resistencia mayor, como puede ser correr, ciclismo, patinar, etc.
Lo más recomendable cuando practicamos ejercicio es conocer nuestros límites en cada momento y fijarnos retos que podamos asumir para no caer en la desmotivación. Estos límites vienen en gran parte fijados por la edad, esta limita nuestra frecuencia cardíaca dado que a medida que pasan los años a nuestro corazón le cuesta más relajarse entre latidos porque se vuelve más rígido. Para conocer nuestra frecuencia cardiaca máxima hay una fórmula muy sencilla, consiste en multiplicar nuestra edad por 0,7 y restar 208 al resultado obtenido. Los especialistas aconsejan mantenerse en unas pulsaciones de entre el 85% de la FCmax como zona límite y entre el 60 y 70% de la frecuencia para que nuestro corazón funcione con comodidad.

Sin embargo, para conocer el estado de nuestro corazón de manera exhaustiva, los expertos aconsejan hacerse un reconocimiento médico deportivo. En éste la valoración cardiovascular preparticipativa (VCVP) es la encargada de detectar las enfermedades que predisponen a complicaciones cardiovasculares con el deporte.
Desfibriladores, vitales en las pruebas deportivas

En caso de emergencia sanitaria, los primeros minutos en una parada cardiorrespiratoria son fundamentales, ya que el pronóstico cambia completamente si el reconocimiento y actuación son inmediatos. Por ello, son cada vez más los eventos deportivos que apuestan por la cardioprotección disponiendo de desfibriladores semiautomáticos entre su dispositivo sanitario